Taller de Fotografía de Verano: La Mirada de los Niños de La Gloria, México

por una fotógrafa asociada de Girls Who Click Diana Caballero Alvarado 

Clausura del taller, fuera del salón comunitario —nuestra aula. Foto: Hermana de Naomi.

En julio de 2025, la comunidad de La Gloria, en el municipio de Cosautlán, Veracruz, México, se convirtió en un lugar donde la curiosidad e imaginación de 20 niñas y niños de entre siete y doce años encontraron un nuevo lenguaje de expresión a través de la fotografía.

Durante seis días, diez cámaras digitales pasaron de mano en mano, convirtiéndose en poderosas herramientas de exploración, juego y descubrimiento. El taller creó un espacio donde niñas y niños expresaron libremente sus miradas mientras aprendían técnicas fotográficas.

Anahy y Osvaldo. Foto: Diana Caballero

Primeros Pasos

Las actividades combinaron ejercicios en el aula y en casa. En el primer día, se desarrollaron dos dinámicas en un jardín comunitario, ambas centradas en la observación cuidadosa y en plasmar en imágenes aquello que más llamaba su atención. La luz del sol se filtraba entre las hojas, los insectos zumbaban alrededor de las flores y el aroma de la tierra y las flores llenaba el aire mientras los niños exploraban.

Primero, dibujaron en hojas de papel lo que observaban, una actividad que se convirtió en las primeras páginas de sus bitácoras de campo. Algunos se enfocaron en pétalos delicados, otros en enredaderas retorcidas o en las texturas rugosas de la corteza de los árboles. Como el dibujo les brindó tanta alegría, esta actividad estuvo disponible durante todo el taller, permitiéndoles volver a ella una y otra vez para registrar nuevos descubrimientos.

Carmen, 6 años. Foto: Diana Caballero.
Matías, 11 años. Foto: Diana Caballero.
Foto: Ximena, 11 años.

Luego, llegó el momento más esperado: descubrir y usar por primera vez una cámara digital. Se formaron diez equipos para compartir las diez cámaras disponibles, pasándolas cuidadosamente de mano en mano. Reconocieron y aprendieron el uso de sus botones, sus partes y sus funciones, comprendiendo la importancia de tratar la cámara como una extensión de sus propios ojos. Rápidamente, se familiarizaron con el encuadre, la composición y el ajuste del enfoque para capturar lo que les llamaba la atención.

Sus primeros temas incluyeron flores que se mecían con el viento, troncos de árboles con textura, insectos que se arrastraban, piedras a la orilla del río, el cielo siempre cambiante y la superficie brillante del agua. Al final de la sesión, con entusiasmo, compartieron sus fotografías con todo el grupo, comparando perspectivas, observando detalles y celebrando los descubrimientos de cada uno.

Foto: Julián, 9 años.
Foto: Carmen, 6 años.
Foto: Carlos, 10 años.
Foto: Ernesto, 11 años.

Retratos y Miradas

Los niños realizaron tres ejercicios centrados en el retrato, explorando las múltiples posibilidades del encuadre, los ángulos y los escenarios:

  1. En casa, fotografiaron a los animales con los que conviven a diario: guajolotes picoteando en el jardín, gallinas cacareando a sus pies, cabras descansando a la sombra, perros moviendo la cola con entusiasmo, gatos holgazaneando y conejos mordisqueando hierbas frescas. Experimentaron con la perspectiva, a veces agachándose o disparando desde arriba para capturar la personalidad de los animales.
  2. En equipos, fotografiaron a sus compañeros de clase, explorando poses divertidas, expresiones espontáneas y risas compartidas. Aprendieron cómo pequeños cambios de ángulo o distancia podían transformar drásticamente un retrato.
  3. Individualmente, crearon autorretratos, experimentando con temporizadores, espejos y accesorios para expresar su propia identidad y estado de ánimo.

Varios niños también optaron por fotografiar a miembros de sus familias, capturando momentos íntimos, gestos y la calidez de la vida cotidiana.

Foto: Josefina, 11 años.
Foto: Julián, 9 años.
Carlos y Fany, 10 años. Foto: Diana Caballero.
Foto: Naomi, 10 años.
Carlos y Fany, 10 años. Foto: Diana Caballero.
Autorretrato: Foto de Osvaldo, 8 años.
Carlos y Fany, 10 años. Foto: Diana Caballero.
Foto: Diana Caballero.

Explorando el Entorno

Para el tercer día, ya comenzaban a descubrir las sutiles expresiones de la luz y la sombra, observando cómo los rayos del sol se extendían por las paredes en la mañana y cómo las nubes de la tarde suavizaban los contornos. ​​ Buscaban texturas en la corteza de los árboles y la piedra desgastada, capturaban formas abstractas en el agua ondulante y los marcos de las puertas erosionados, y celebraban la vívida presencia del color en sus hogares y en toda la comunidad.

Foto: Anahí, 12 años.
Foto: Hernán, 10 años.
Foto: Naomi, 10 años.
Foto: Yadira, 11 años.
Foto: Carmen, 6 años.
Foto: Diana Caballero.

También visitamos el vivero forestal de Pedro, una parte fundamental de la Red de Viveros de Biodiversidad Agroecológica. Allí, los niños fotografiaron los semilleros, los paisajes ondulados circundantes y las vibrantes frutas, semillas y pequeños animales que habitaban el vivero. Capturaron delicadas plántulas que se extendían hacia la luz del sol, coloridas aves revoloteando entre las ramas y las intrincadas texturas de las hojas y la corteza.

Al finalizar la visita, Pedro explicó la importancia de conservar y reproducir más de cien especies de árboles del bosque de niebla, destacando cómo estos árboles no solo sustentan la biodiversidad, sino que también brindan sombra esencial para los cultivos de café. Los niños escucharon con atención, relacionando las fotografías que habían tomado con la historia más amplia de la gestión ecológica y el delicado equilibrio de su entorno.

Pedro y su papá limpiando semillas. Foto: Erick, 10 años.
Foto: Ximena, 11 años.
Foto: Anahí, 12 años.
Fany, 10 años. Foto: Diana Caballero.
Foto: Yadira, 10 años.
Óscar David, 6 años. Foto: Diana Caballero.

Del Archivo al Papel

Cada actividad invitó a los niños a ver lo familiar con nuevos ojos. De cada ejercicio seleccionaron sus tres fotos favoritas y compartieron con el grupo las historias, emociones y observaciones detrás de ellas. Al final de cada sesión, descargábamos y organizábamos cuidadosamente las imágenes en carpetas por equipo, día y actividad, guiando a los niños en el proceso de gestión de archivos y la importancia de conservar su trabajo.

Un día, llevamos una impresora portátil con tinta y papel, lo que les permitió experimentar todo el proceso desde la captura hasta la impresión. Observaron fascinados cómo sus imágenes aparecían en el papel, descubriendo las dimensiones táctiles y visuales de la fotografía. Al día siguiente, volvieron a ver con entusiasmo sus impresiones, viendo reflejada su propia mirada y comprendiendo mejor cómo las fotografías pueden preservar y transformar un momento.

Photo: Diana Caballero.
Photo: Diana Caballero.
Photo: Diana Caballero.
Photo: Diana Caballero.
Photo by Diana Caballero
Después, intervinieron una de sus fotografías con acrílicos, lápices de colores y recortes, convirtiéndolas en la portada de su bitácora de campo.
María Brenda, 10 años.
Tadeo, 11 años

Exposición y Comunidad

El taller culminó con una exposición colectiva en el salón ejidal, donde familias, vecinos y miembros de la comunidad se reunieron para ver el mundo a través de los ojos de las niñas y niños de La Gloria. Las paredes y las mesas exhibían sus fotografías: retratos llenos de vida, primeros planos detallados de plantas y animales y paisajes extensos; cada imagen reflejaba una perspectiva única y un momento de descubrimiento. Risas, curiosidad y orgullo llenaban la sala mientras las niñas y niños guiaban a los visitantes a través de su trabajo, explicando las historias detrás de sus fotografías favoritas y compartiendo las técnicas que habían aprendido. La exposición se convirtió en una celebración de la creatividad, la comunidad y el poder de ver lo cotidiano de maneras extraordinarias.

Anahy, 12 años. Foto: Diana Caballero.
Matías, 11 años. Foto: Diana Caballero.

Además, una noche se proyectó una selección especial de cinco cortometrajes del Festival Itinerante de Cine Comunitario de la Tierra (FICCTERRA), que también proporcionó el equipo de proyección y sonido. Las familias se reunieron en el salón comunitario llenando la sala de expectación y emoción mientras las luces se atenuaban y las películas cobraban vida en la pantalla. La proyección propició conversaciones, risas y momentos de reflexión poniendo de relieve la conexión entre el cine, la fotografía y la comunidad. Ofreció a las niñas y niños la oportunidad de ver cómo la narrativa visual puede capturar la esencia de un lugar, inspirar curiosidad y reunir a las personas en una experiencia compartida.

Foto: Diana Caballero

Agradecimientos y Mirada al Futuro

Este taller fue posible gracias a una red de colaboraciones. Girls Who Click, organización dedicada a promover la inclusión de niñas y adolescentes en el mundo de la fotografía, permitió que nuestra fotógrafa asociada Diana Caballero y la fotógrafa local Karo Carvajal, de la Universidad Veracruzana, dirigieran el taller.

Gracias a la Fundación Amy & Jocelyn Gannon, creada para honrar el legado de Amy y Jocelyn apoyando a mujeres emprendedoras y jóvenes artistas y atletas talentosos, pudimos proporcionar diez cámaras digitales que quedaron al cuidado de las niñas y niños de la comunidad, así como papel y tinta para imprimir cien fotografías. Su apoyo permitió que cada niña y niño participara plenamente en la captura y producción de sus imágenes, fomentando la creatividad, la confianza y el sentido de pertenencia a su obra. La misión de la fundación de abordar las desigualdades económicas y sociales se reflejó en cada aspecto del taller, asegurando que cada niña y niño tuviera acceso a las herramientas y oportunidades para explorar sus talentos.

La organización local Iniciativas para la Conservación de la Naturaleza A.C. sirvió de puente fundamental con Pedro, quien a su vez conectó con las familias de La Gloria, fortaleciendo el vínculo entre las niñas y niños, la naturaleza y los proyectos de conservación. Esta red de alianzas permitió que el taller prosperara, dejando una huella imborrable en las niñas y niños, sus familias y la comunidad en general, y llevando adelante la visión y el espíritu de Amy y Jocelyn de una manera significativa y tangible.

Photo by Diana Caballero

Semillas de Nuevas Perspectivas

Más allá de la técnica o los resultados, el mayor logro fue demostrar que a la infancia, cuando se le brinda espacio y herramientas, es capaz de reinventar la forma en que se mira lo cotidiano. Las niñas y niños comprendieron que la fotografía no era solo una forma de documentación, sino también una manera de expresar sus sentimientos y pensamientos, proyectando sus miradas a los demás.

La fotografía, combinada con actividades como el dibujo, el collage, la encuadernación y la proyección de cortometrajes, se reveló como un catalizador de la creatividad y un puente hacia nuevas experiencias de aprendizaje. En La Gloria, las niñas y niños descubrieron que sus voces también podían expresarse a través de imágenes, y que cada fotografía era un testimonio de la memoria, la imaginación y la riqueza de su perspectiva.

El taller sembró semillas de nuevas visiones que seguirán creciendo junto a sus jóvenes fotógrafos. El proceso no termina aquí: les dejamos propuestas de temas para fotografiar durante los siguientes seis meses: alegría, amor, autorretratos y emociones, agua, luz, la comunidad de La Gloria, café, familia y amigos. Anhelamos regresar y maravillarnos una vez más con sus miradas.

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